El Juego. Miguel Panadero, , ,

Todos a jugar

octubre 28, 2014  |  Educación

Si Kids & Management es un blog sobre niños…. Aquí tenemos que hablar de lo importante que es jugar, de los beneficios del juego para los niños, de cómo elegir el mejor juguete, y de cómo enseñarles a jugar solos, con otros niños y con nosotros. ¡Tenemos mucho que aprender!

Desde bebés, los niños disfrutan jugando. Se entretienen con sonajeros, con muñecos blanditos que suenan al tocarlos, disfrutan en las mantitas, conociendo distintas texturas y colores… y sin saberlo, estimulan su inteligencia. A partir de ahí llegan los juegos de arrastre, los cuentos de tela, los que se sumergen en el baño, las marionetas… Ya con 2 añitos empiezan a colorear, a hacer puzles de inmensas piezas, a jugar a papás y mamás con muñecas, a escuchar cuentos y a rodar por los pasillos con su moto de plástico. Y con 3 años llegan las casas y los puentes con piezas de madera, los juegos de piratas en los que un colador o una servilleta son perfectos para vestir de bucanero, y una cuchara de palo es el mejor pistolón. ¿Qué conseguimos con el juego? Muchos pensarán que simplemente se entretienen, pero al mismo tiempo que juegan, los niños mejoran la atención, la coordinación, el control corporal, la motricidad fina, expresan sus emociones, desarrollan la creatividad, la imaginación, la memoria y las habilidades sociales.

Si ya pensamos en niños de 4 años, ahí entra en juego la interacción. Porque si antes jugaban solos o, como mucho, al lado de otros niños, sin mirarlos siquiera, a partir de esta edad descubren que es divertido jugar con otros niños, y ahí llega la aceptación de las normas del juego, la toma de decisiones y el respeto a los demás. Bien sea en el parque o el patio jugando al ‘pilla pilla’, en el vecindario compartiendo el patinete o en casa del vecino cuidando de la cobaya. Y cuanto más mayores, más reglas del juego y más respeto a los demás. A los 6 años los niños juegan juntos y aprenden a respetar a los demás niños, a ganar y perder con deportividad, a respetar turnos y normas y a tener en cuenta la opinión del resto. Además, al jugar en grupo desarrollan el lenguaje, el razonamiento, la memoria, la atención y la reflexión.

Desarrollo infantil

Tal y como señalan los autores de la publicación ‘El juego en el desarrollo infantil’ (McGraw Hill), “el juego, además de aportar al niño momentos de distracción, es una actividad que estimula y exige diferentes componentes del desarrollo infantil. Es el escenario en el cual los niños pueden practicar la experiencia de medir sus propias posibilidades en muchos ámbitos de la vida”. A nivel social, el juego con los iguales y con los adultos “es un potente instrumento que facilita su desarrollo social en cuanto que aprende los rudimentos de la reciprocidad, dar y recibir, y de la empatía”. Y a nivel emocional, “el niño decide la historia de los personajes de su juego: lo que hacen, durante cuánto tiempo, de qué manera, quién está implicado. Además, les prestan sus sentimientos”, dando rienda suelta a sus emociones.

¿Y qué papel juegan los adultos en el mundo del juego infantil? Clave, afirman los expertos, porque los niños disfrutan de la atención que les prestan los mayores, y estos se sienten satisfechos de ver disfrutar a los pequeños, de verles sonreír, felices. “Se establece un lazo afectivo entre ambos”, destacan. En este escenario, los mayores establecen el escenario del jugo, ponen las normas, las adaptan a la edad de los niños, crean un ambiente relajado, observan, reajustan las normas… con pasión, destreza y creatividad para “enganchar” el interés de los pequeños. “Porque no hay nada que guste más a los niños que encontrar en el adulto las ganas de jugar y de compartir”, recuerdan.

Para Yahaya S. Touré, co-autor de la guía ‘El niño y el juego’ de la UNESCO, el educador “no debe olvidar que jugar es sacar a la luz y afirmar, parcial o íntegramente, una personalidad en vías de constitución, y ello a través de una cierta manera de percibir y de actuar sobre el mundo circundante. Y que ese mundo es a la vez el de su experiencia y el de sus esperanzas”.

Vamos Jogar!

Y en esta misma línea, las instituciones públicas son conscientes de la importancia que tiene el juego en los niños. Como ejemplo, UNICEF ha puesto en marcha en 2014 la campaña ‘Vamos Jogar’ (Vamos a jugar), una iniciativa conjunta con la ciudad de Rio de Janeiro para promover el derecho al juego, la recreación y el deporte seguro e inclusivo para todos los niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe. ‘Vamos Jogar’ pretende que personas y organizaciones asuman su responsabilidad compartida y se movilicen a fin de garantizar a la infancia el derecho al juego. ¿Por qué? Porque cuando un niño juega, explican, no sólo se divierte. Todas las niñas y niños tienen derecho a alcanzar su máximo potencial en la vida, y el acceso al juego y el deporte en la infancia es fundamental para que esto suceda.

“Jugar y practicar deporte son formas de aprender valores y lecciones para toda la vida, y promueven la amistad y el juego limpio. Enseñan el trabajo en equipo, la disciplina, el respeto, y ayudan a los jóvenes a prepararse para los desafíos que deberán enfrentar y a asumir funciones de liderazgo dentro de sus comunidades”, afirman los responsables de la iniciativa, quienes recuerdan que el Derecho al Juego, consagrado en el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño, incluye también “su derecho a ser escuchado en todas las decisiones que afecten a su futuro. Por lo tanto, el deporte y el juego no son sólo mecanismos para el desarrollo y el aprendizaje de habilidades para su vida, sino también para su empoderamiento y participación”.