Peluches para la educación, Kike Ibañez, 2105, Ilustración Digital

Peluches y Educación

noviembre 12, 2015  |  Educación

“Nuestro objetivo es que los niños pobres de todo el mundo y sus familias tengan más oportunidades de optar a un futuro mejor, y la campaña Peluches para la Educación es una forma de conseguirlo”. Así se expresan los responsables de la campaña “Peluches para la Educación” de IKEA, un programa que ya ha ayudado a 11 millones de niños de países desfavorecidos y zonas en conflicto desde 2003.

Por cada peluche o libro infantil que IKEA venda durante estos meses de noviembre y diciembre de 2015, la Fundación IKEA donará €1 a Save the Children y UNICEF. Esta campaña ha generado 90,4 millones de euros desde su puesta en marcha hace 12 años, y ha ayudado a proporcionar una educación de calidad a 11 millones de niños de 46 países.

No hay mejor ejemplo que acudir a los datos. En Madagascar, 40.000 niños que previamente no han ido a la escuela se han beneficiado de clases para “ponerse al día”. En Bangladesh, 51.000 niños y niñas han disfrutado de clases en su lengua materna y de un mejor ambiente de aprendizaje. En Rwanda, más de 15.000 niños han participado en un programa de educación. En Kosovo, 14.000 niños marginados han mejorado su educación. En Sierra Leona, 1,3 millones deniños y niñas han tenido oportunidades alternativas de aprendizaje a través de transmisiones de radio durante la crisis del ébola. En Camboya, más de 55.000 niños. En Indonesia, 3.270 niños y niñas con discapacidad se han beneficiado de servicios de rehabilitación en su comunidad.

Países en desarrollo, zonas en conflicto que necesitan apoyo para educar a los niños. Está en juego su futuro. Y es que si hablamos del impacto social de la educación, UNICEF nos da más cifras:
• Proporcionar a todos los niños y niñas de una educación básica de calidad podría impulsar el crecimiento económico anual en un 2% en los países de bajos ingresos.
• Sería posible librar de la pobreza al 12% de las personas pobres (más de 170 millones) si todos los estudiantes de los países pobres tuvieran aptitudes de lectura básicas.
• Durante las últimas cuatro décadas, el incremento mundial que ha experimentado la educación de las mujeres ha evitado más de cuatro millones de muertes infantiles.
• Cada año adicional de escolarización puede propiciar un aumento de los ingresos de la mujer de entre el 10% y el 20%.
• 1 millón de dólares invertidos en educación y aptitudes equivale a 10 millones de crecimiento económico.

Tal y como alerta UNICEF, el problema es serio. Unos 57 millones de niños no están escolarizados en el mundo. El 42% de ellos vive en países pobres que padecen conflictos. En todo el mundo en desarrollo, solo 87 de cada 100 niños completa la educación primaria. Las tasas más bajas de escolarización primaria corresponden a África subsahariana, donde sólo el 65% de los niños y niñas en edad de estudiar acuden a la escuela. Y hay al menos 250 millones de niños que no saben leer, escribir ni contar bien. Por todo ello, iniciativas como la de IKEA son necesarias para paliar un problema que azota países pobres y zonas en conflicto.

En la Fundación IKEA tienen claro su objetivo. “Queremos mejorar la vida de las personas y las comunidades de las zonas donde operamos”, señalan. Y en sus proyectos de RSC, los niños son una pieza clave. “Creemos en la protección de los niños”, destacan. “Hacemos todo lo que está en nuestras manos para defender los intereses de los niños, tanto en lo que al diseño de productos se refiere como en la lucha contra el trabajo infantil”. En esta línea, en IKEA cuentan con un código de conducta sobre la mano de obra infantil y desarrollan programas que defienden los derechos de los niños en 25.000 aldeas de diversos lugares de la India y Pakistán. Su objetivo es ambicioso: ayudar a 15 millones de niños en 2017. Si queréis contribuir, podéis acercaros a cualquier centro IKEA y comenzar comprando un peluche ¡No tardéis!